lunes, 31 de octubre de 2011
sábado, 29 de octubre de 2011
viernes, 28 de octubre de 2011
El Nestornauta, caminante de la eternidad
El año pasado, apenas unas semanas antes del fatídico 27 de octubre, una imagen comenzó a circular por las calles y por la web a modo de invitación a un acto convocado por la juventud en el Luna Park: la del Néstornauta. Esa imagen, en la que el rostro de Néstor Kirchner se dibujaba sobre el mítico personaje de Oesterheld, expresaba lo que ese hombre, que inesperadamente había llegado a la Presidencia en 2003, llegó a significar para la historia argentina.
La figura del Eternauta, pues, se encuentra arraigada de manera profunda en la memoria colectiva. Se trata de una historia que excede el ámbito de las historietas. La nieve que trae una muerte silenciosa y que provoca el terror de salir del hogar, bien puede leerse como una analogía de los cruentos años que siguieron a la llamada “Revolución Libertadora”, a sus proscripciones, a sus fusilamientos clandestinos, a la práctica infame de silenciar nombres que fueron símbolos de emancipación, de justicia y de dignidad. Los héroes de la historia, por su parte, no son superhombres, ni poseen poderes especiales. No son ni más ni menos que hombres, con sus limitaciones e inseguridades, pero también con su valor, con su compañerismo, con la certeza de estar haciendo frente a un Mal radical, en nombre de aquello a lo que aman.
Hablar del Eternauta es, además, hablar de Oesterheld. Posiblemente haya pocos personajes que se encuentren tan relacionados con su autor como Juan Salvo con creador. Oesterheld es el guionista de historietas que deviene en luchador y héroe, pero también víctima de los mayores horrores de los que fue testigo la Argentina; de manera semejante a Salvo, un simple hombre de familia, que ve el mundo derrumbarse ante sus ojos y que llega a perder todo lo que ama Ya en la segunda parte del Eternauta, publicada en medio de la última dictadura, el correlato se hace más notorio, casi explícito. Salvo vive en medio del Terror de los invasores y decide dar todo en la lucha contra ellos, como, posiblemente, lo haya hecho el mismo Oesterheld.
A partir de este entrecruzamiento entre autor, obra e historia, Oesterheld y su creación se constituyen como símbolos de las esperanzas más nobles de nuestra historia, pero, también, de su costado más nefasto y sanguinario. Su figura, pintada en las paredes, representa esa doble dimensión donde los sueños de un mundo mejor convergen con los peores horrores que pueden recibir quienes se atrevan a luchar por estos sueños. Es sabido que los pueblos expresan sus historias en símbolos. Salvo envestido en su traje de buzo marchando entre la nieve, haciendo frente al horror, con la vista clavada hacia delante, dispuesto a proseguir la lucha, es un ejemplo de ello.
Cuando se enfundó a Néstor Kirchner en ese traje, se lo estaba enfundando de esa misma historia, una historia que no era sólo pasado, sino también presente y futuro. Pues, desde el momento de la asunción presidencial, Néstor Kirchner, cargó sobre sus espaldas con todo nuestro pasado, con todo nuestro presente y con todo nuestro futuro. Se hizo justicia con respecto a un pasado que era aún presente, se levantaron las banderas derrotadas décadas atrás, los vencidos y silenciados de ayer volvieron a tener voz, al mismo tiempo que se reconstituía la posibilidad de un presente y de un futuro, posibilidad que, en un momento, parecía haber sido desterrada para siempre.
Sin embargo, tras el 27 de octubre, la imagen, alcanzó una dimensión inusitada, aunque quizás de alguna forma ya anunciada en los días previos a ese acto realizado en el Luna Park. La imagen colmó paredes, banderas, remeras, blogs. Un nuevo símbolo surgía, arraigado en experiencias y símbolos anteriores, reactualizándolos. El Nestornauta, marchando firmemente desde ese pasado en el que confluían la esperanza y la tragedia hacia un futuro de impostergable emancipación, caló profundamente en la militancia, joven y no tan joven. Néstor Kirchner, al igual que Salvo, dejaba de ser un hombre individual para constituirse en un mito colectivo. Un mito, claro está, fundado en las acciones y decisiones que llevó a cabo mientras estaba a nuestro lado y, por las cuales, dio su vida.
Como aquellos “individuos históricos” de los que hablaba Hegel, Néstor Kirchner interpelo y expresó los cimientos más profundos de nuestra historia. Luego del 27 de Octubre, su figura cobró una nueva significación: el Nestornauta, caminante de la eternidad, se volvió historia, se convirtió en interpelación constante de nuestras acciones, se hizo ejemplo, guía, horizonte y fundamento de aspiraciones y expectativas.
Maximiliano Basilio Cladakis
Flaco...
He soñado como Martin Luther King
que viviamos juntos en un gran país,
con hombres y mujeres orgullosos,
de la carrera de principio al fin.
Y volviendo la página del tiempo
me he encontrado con un vendaval
de pasiones que matan en silencio
y organizan la derrota de la paz.
Para llegar... Juan Carlos Baglieto
Flaco...
Fuíste gigante flaco... El tiempo te va a volver inconmensurable... Como a los 30000 compañeros , como a las Madres y las Abuelas...Y yo te voy a agradecer para siempre haber abierto esa puerta que ya parecía definitivamente cerrada. Te voy a agradecer haberme dado la oportunidad de permitirme sentir en carne propia lo que mis viejos y tantos compañeros sintieron por Evita y por Perón... Y vivir este tiempo histórico, épico... Punto de inflexión que no muchos tienen oportunidad de presenciar en la duración de una vida... Y me agradezco por contar con la sensibilidad que me heredaron los viejos para ser receptivo a los cambios que proponen los tiempos y sus artífices... La vida es cambio dice Cristina... Y es así, los conservadores de cualquier credo atentan contra la naturaleza... Una vez escribí algo en una dedicatoria para los compañeros detenidos desaparecidos del Olimpo, mi viejo fué uno de ellos. Y al poco tiempo llegó una compañera sobreviviente, para agradecerme y decirme que esas palabras la habían echo llorar... En ese momento la gambateé con una boludez, porque esas cuestiones me descolocan... Pero si a ella, que sobrevivió al holocausto de estas tierras la siguen emocionando unas palabras escritas en un papel, con qué derecho me permito un acto de incredulidad, de escepticismo... Con qué derecho me cuestiono creer, si las promesas se convierten en realidad, si lo que no se prometió se cumplió con mayor compromiso aún... El gesto de los cuadros de la ESMA no quedó solo en eso... Ayer se leyeron las condenas... Flaco, hiciste de cuenta que te fuíste, pero para no extrañarte nos legaste a la Morocha, a Cristina... Parafraseando al querido gordo Feinmann... ¡Qué puta suerte!
Omar D. Pacino
domingo, 16 de octubre de 2011
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Palabras inmortales
Recuerdo que, siendo una chiquilla, siempre deseaba declamar. Era como si quisiese decir siempre algo a los demás, algo grande, que yo sentía en lo más hondo de mi corazón.
¡Cuando ahora hablo a los hombres y mujeres de mi pueblo siento que estoy expresando "aquello" que intentaba decir cuando declamaba en las fiestas de mi escuela!
Evita, "La Razón de mi Vida", cap. 4
¡Cuando ahora hablo a los hombres y mujeres de mi pueblo siento que estoy expresando "aquello" que intentaba decir cuando declamaba en las fiestas de mi escuela!
Evita, "La Razón de mi Vida", cap. 4
viernes, 23 de septiembre de 2011
Voto femenino
23 de septiembre de 1947: Promulgación de la Ley 13010 del Voto Femenino
11 de noviembre de 1951: Primer Voto Femenino
PALABRAS DE EVA PERON AL RECIBIR EL TEXTO DE LA LEY 13.010, EN EL ACTO DE SU
PROMULGACIÓN EN LA PLAZA DE MAYO, EL 23 DE SEPTIEMBRE DE 1947.-
"Recibo en este instante de manos del Gobierno de la Nación la ley que consagra
nuestros derechos cívicos y la recibo, ante vosotras, con la certeza que lo hago en
nombre y representación de todas las mujeres argentinas, sintiendo jubilosamente
que me tiemblan las manos al contacto del laurel que proclama la victoria".
"Aquí está, hermanas mías, resumida en la letra apretada de pocos artículos, una
larga historia de luchas, tropiezos y esperanzas. Por eso hay en ella crispaciones de
indignación., sombras de ocaso, pero también alegre despertar de auroras triunfales.
Y esto –que traduce la victoria de la mujer sobre las incomprensiones. Las negaciones
y los intereses creados solo ha sido posible en el ambiente de justicia y de recuperación de la patria que estimula e inspira la obra del general Perón".
"El cambio ha sido largo y penoso, pero para gloria de la mujer –reivindicadora
infatigable de sus derechos esenciales- los obstáculos opuestos no la acobardan: por
el contrario, le servirán de estímulo y acicate para seguir la lucha con la fe puesta en
Dios, en el porvenir de la Patria y en el General Perón".
"Tenemos para conquistar y merecer lo nuestro tres bases insobornables,
inconmovibles: ilimitada confianza en Dios y en su infinita justicia: una patria
incomparable a la cual amar con pasión y un Líder al que el destino modeló para
enfrentar victoriosamente los problemas de la época: el General Perón".
"...El voto femenino significa una responsabilidad que nos alcanza a nosotras. Las
mujeres peronistas, en la misma proporción que a los hombres. Casi me atrevería a
decir que nos alcanza doblemente: por un lado en nuestra condición de ciudadanos,
y por otro lado, en razón de que somos nosotras las mujeres la columna básica del
hogar, la garantía de su permanencia y las inspiradoras de su fe..."
"Hoy la escuela y el hogar ya no son términos contradictorios y separados, como
partes de un mismo todo que sigue una línea similar con un solo objetivo único y
superior: forjar las generaciones que nos han de seguir en el esfuerzo y la tarea de
hacer una Patria mayor, una sociedad más justa y una comunidad nacional más
unida y más fraterna. En las escuelas reposa sobre los maestros esa misión superior:
en el hogar, ese honor le cabe a la mujer".
11 de noviembre de 1951: Primer Voto Femenino
PALABRAS DE EVA PERON AL RECIBIR EL TEXTO DE LA LEY 13.010, EN EL ACTO DE SU
PROMULGACIÓN EN LA PLAZA DE MAYO, EL 23 DE SEPTIEMBRE DE 1947.-
"Recibo en este instante de manos del Gobierno de la Nación la ley que consagra
nuestros derechos cívicos y la recibo, ante vosotras, con la certeza que lo hago en
nombre y representación de todas las mujeres argentinas, sintiendo jubilosamente
que me tiemblan las manos al contacto del laurel que proclama la victoria".
"Aquí está, hermanas mías, resumida en la letra apretada de pocos artículos, una
larga historia de luchas, tropiezos y esperanzas. Por eso hay en ella crispaciones de
indignación., sombras de ocaso, pero también alegre despertar de auroras triunfales.
Y esto –que traduce la victoria de la mujer sobre las incomprensiones. Las negaciones
y los intereses creados solo ha sido posible en el ambiente de justicia y de recuperación de la patria que estimula e inspira la obra del general Perón".
"El cambio ha sido largo y penoso, pero para gloria de la mujer –reivindicadora
infatigable de sus derechos esenciales- los obstáculos opuestos no la acobardan: por
el contrario, le servirán de estímulo y acicate para seguir la lucha con la fe puesta en
Dios, en el porvenir de la Patria y en el General Perón".
"Tenemos para conquistar y merecer lo nuestro tres bases insobornables,
inconmovibles: ilimitada confianza en Dios y en su infinita justicia: una patria
incomparable a la cual amar con pasión y un Líder al que el destino modeló para
enfrentar victoriosamente los problemas de la época: el General Perón".
"...El voto femenino significa una responsabilidad que nos alcanza a nosotras. Las
mujeres peronistas, en la misma proporción que a los hombres. Casi me atrevería a
decir que nos alcanza doblemente: por un lado en nuestra condición de ciudadanos,
y por otro lado, en razón de que somos nosotras las mujeres la columna básica del
hogar, la garantía de su permanencia y las inspiradoras de su fe..."
"Hoy la escuela y el hogar ya no son términos contradictorios y separados, como
partes de un mismo todo que sigue una línea similar con un solo objetivo único y
superior: forjar las generaciones que nos han de seguir en el esfuerzo y la tarea de
hacer una Patria mayor, una sociedad más justa y una comunidad nacional más
unida y más fraterna. En las escuelas reposa sobre los maestros esa misión superior:
en el hogar, ese honor le cabe a la mujer".
domingo, 11 de septiembre de 2011
Patria Grande
CARTA AL GRAL. PRATS (20-11-1973)
Escrito por Juan Domingo Perón.
Buenos Aires, 20 de noviembre de 1973
Señor Gral. Don Carlos Prats.
Mi estimado amigo:
He recibido su grata carta en momentos de hacerme cargo de la presidencia. Con viva y sincera emoción le agradezco sus cálidas felicitaciones y sus buenos deseos de éxito en mi difícil misión. Le ruego me perdone el haber demorado en contestarle, asuntos impostergables me lo impidieron. Hoy con sumo placer me dispongo a reanudar nuestro diálogo.
Tiene usted toda la razón cuando afirma que la historia habrá de ofrecernos más de una sorpresa como la de Chile. Una de las causas de la derrota de una revolución radica en que muchas veces los revolucionarios creen que puede realizarse incruentamente. ¡Craso error! Los ejemplos de México, Argentina, Santo Domingo, Bolivia y últimamente Chile demuestran lo contrario. En todos los países mencionados la reacción demostró a los revolucionarios lo caro que debieron pagar por su humanitarismo.
El Presidente Allende me escribía que permanentemente sentía como un contacto físico los tentáculos del imperialismo, que día a día iban paralizando con mayor brutalidad el cuerpo ya enfermizo de la economía nacional, amenazando con asfixiarlo. Esto es corriente en América Latina.
Usted me decía que el destino de un país, como o confirma lo sucedido en Chile, en mucho depende de la coordinación y unidad de las diferentes organizaciones y partidos distantes entre sí por sus idearios políticos. Nada más cierto. Desgraciadamente constatamos en América latina, aunque parezca anacrónico, una abundancia de dirigentes empeñados en un mismo objetivo, que no atinan a ponerse de acuerdo para lograrlo, entran en conflicto entre sí, se pelean, siembran la desunión y la discordia debilitando a sus países en beneficio del imperialismo. Es una pena el que tales dirigentes no quieran o no puedan comprender el carácter popular de la revolución y se dediquen a acciones que perjudican a la misma, provocando al pueblo a manifestaciones que acarrean desórdenes e incidentes sangrientos.
Estoy plenamente de acuerdo con usted que tanto en Chile como en la Argentina no podrá detenerse el movimiento revolucionario si las masas presionan con firmeza y decisión para que asi sea. Se observa algo semejante en otros países del continente, lo que atestiguan numerosas declaraciones de dirigentes políticos y sindicales y los comunicados de los acontecimientos que a diario suceden. En las circunstancias actuales esto no es suficiente, todos sabemos que la lucha depende en mucho de las posibilidades materiales y financieras del movimiento revolucionario y del apoyo moral del exterior. Basta recordar que en 1969 nos dedicamos a la tarea de constituir un fuerte movimiento de solidaridad con la revolución boliviana. Hoy vemos la necesidad de unificar las fuerzas revolucionarias, especialmente las latinoamericanas, en un potente movimiento de solidaridad con la lucha del pueblo chileno, movimiento, que a no dudarlo, aportará una contribución importante al triunfo definitivo de las fuerzas populares en ese país.
Comparto su juicio de que el destino de un país dependerá principalmente de las relaciones del gobierno con las Fuerzas Armadas, en una palabra de la tendencia que predomine dentro de éstas. Es muy justo lo que usted menciona sobre el proyectado plan de los Estados Unidos de modificar el estatuto de la OEA. Si los altos mandos de las Fuerzas Armadas latinoamericanas lo apoyan, tendremos que afrontar duras pruebas, ya que estas modificaciones tienden a la formación de bloques militares en América latina. Traerían como consecuencia la desunión y permitirían a los yanquis instaurar en el hemisferio su anhelado teatro de títeres políticos. Si llegara a suceder, ni imaginarlo quiero. América latina se atrasaría un siglo en el camino de su desarrollo económico y su progreso social. Esta perspectiva debe impulsarnos a poner al descubrimiento los pérfidos planes de los Estados Unidos, sus intenciones inconfesables de "pentagonizarnos", de convertir nuestros territorios en polígonos destinados a probar armas, en plazas de armas que servirían a sus fines estratégicos.
Es indudable que el verdadero contenido de la política norteamericana en América Latina debe ser analizado a la luz de los fines globales de su gigantesca maquinaria bélica. En realidad todos los planes de ayuda a nuestros países, la política de exportaciones, el sistema de financiación del desarrollo industrial están sometidos a los intereses de los planes estratégicos del Pentágono. Esto explica el gran interés del Pentágono en el perfeccionamiento de nuestro sistema de comunicaciones, en la adquisición de materias primas estratégicas, en el desarrollo acelerado de ciertas industrias, etc.
Reconozcamos que una de las causas principales de los duros reveses sufridos por las fuerzas democráticas de América latina reside en no apreciar debidamente el rol de los Estados Unidos, responsables de la mayoría de los golpes de Estado. Sus manos están manchadas con la sangre de miles y miles de latinoamericanos caídos en la lucha por la libertad y la independencia. No hay un sólo país latinoamericano que no haya sufrido la intromisión descarada de los monopolios norteamericanos, verdaderos ejecutores de la política exterior de su país.
Se equivocan los que afirman que respecto a Estados Unidos estamos viviendo un período de calma. Y qué calma es ésta cuando están realizando toda clase de actividades secretas, soborno de políticos y funcionarios gubernamentales, asesinatos políticos, actos de sabotaje, fomento del mercado negro y penetración en todas las esferas de la vida política, económica y social. Sobre nuestros países vuelan los aviones militares norteamericanos, mientras nuestro suelo permanece en poder de sus monopolios, con bases militares. Y a esto se añaden centenas de establecimientos menores, como estaciones meteorológicas, o sismológicas, capaces de convertirse en centros de terrorismo y agresión.
No estamos suficientemente bien informados de las actividades del imperialismo en el derrocamiento de los regímenes democráticos de Brasil, Chile, Bolivia, Uruguay y otros países. Pero poseo informes detallados de la actual arremetida del imperialismo americano en la Argentina. Los yanquis se preparan para un "nuevo diálogo después de Perón". Claramente les decimos que les espera el fracaso. La Nación entera se pondrá de pie. Todos los argentinos se levantarán en defensa de la soberanía nacional. Todos los pueblos hermanos de América nos apoyarán.
Mi estimado amigo:
He recibido su grata carta en momentos de hacerme cargo de la presidencia. Con viva y sincera emoción le agradezco sus cálidas felicitaciones y sus buenos deseos de éxito en mi difícil misión. Le ruego me perdone el haber demorado en contestarle, asuntos impostergables me lo impidieron. Hoy con sumo placer me dispongo a reanudar nuestro diálogo.
Tiene usted toda la razón cuando afirma que la historia habrá de ofrecernos más de una sorpresa como la de Chile. Una de las causas de la derrota de una revolución radica en que muchas veces los revolucionarios creen que puede realizarse incruentamente. ¡Craso error! Los ejemplos de México, Argentina, Santo Domingo, Bolivia y últimamente Chile demuestran lo contrario. En todos los países mencionados la reacción demostró a los revolucionarios lo caro que debieron pagar por su humanitarismo.
El Presidente Allende me escribía que permanentemente sentía como un contacto físico los tentáculos del imperialismo, que día a día iban paralizando con mayor brutalidad el cuerpo ya enfermizo de la economía nacional, amenazando con asfixiarlo. Esto es corriente en América Latina.
Usted me decía que el destino de un país, como o confirma lo sucedido en Chile, en mucho depende de la coordinación y unidad de las diferentes organizaciones y partidos distantes entre sí por sus idearios políticos. Nada más cierto. Desgraciadamente constatamos en América latina, aunque parezca anacrónico, una abundancia de dirigentes empeñados en un mismo objetivo, que no atinan a ponerse de acuerdo para lograrlo, entran en conflicto entre sí, se pelean, siembran la desunión y la discordia debilitando a sus países en beneficio del imperialismo. Es una pena el que tales dirigentes no quieran o no puedan comprender el carácter popular de la revolución y se dediquen a acciones que perjudican a la misma, provocando al pueblo a manifestaciones que acarrean desórdenes e incidentes sangrientos.
Estoy plenamente de acuerdo con usted que tanto en Chile como en la Argentina no podrá detenerse el movimiento revolucionario si las masas presionan con firmeza y decisión para que asi sea. Se observa algo semejante en otros países del continente, lo que atestiguan numerosas declaraciones de dirigentes políticos y sindicales y los comunicados de los acontecimientos que a diario suceden. En las circunstancias actuales esto no es suficiente, todos sabemos que la lucha depende en mucho de las posibilidades materiales y financieras del movimiento revolucionario y del apoyo moral del exterior. Basta recordar que en 1969 nos dedicamos a la tarea de constituir un fuerte movimiento de solidaridad con la revolución boliviana. Hoy vemos la necesidad de unificar las fuerzas revolucionarias, especialmente las latinoamericanas, en un potente movimiento de solidaridad con la lucha del pueblo chileno, movimiento, que a no dudarlo, aportará una contribución importante al triunfo definitivo de las fuerzas populares en ese país.
Comparto su juicio de que el destino de un país dependerá principalmente de las relaciones del gobierno con las Fuerzas Armadas, en una palabra de la tendencia que predomine dentro de éstas. Es muy justo lo que usted menciona sobre el proyectado plan de los Estados Unidos de modificar el estatuto de la OEA. Si los altos mandos de las Fuerzas Armadas latinoamericanas lo apoyan, tendremos que afrontar duras pruebas, ya que estas modificaciones tienden a la formación de bloques militares en América latina. Traerían como consecuencia la desunión y permitirían a los yanquis instaurar en el hemisferio su anhelado teatro de títeres políticos. Si llegara a suceder, ni imaginarlo quiero. América latina se atrasaría un siglo en el camino de su desarrollo económico y su progreso social. Esta perspectiva debe impulsarnos a poner al descubrimiento los pérfidos planes de los Estados Unidos, sus intenciones inconfesables de "pentagonizarnos", de convertir nuestros territorios en polígonos destinados a probar armas, en plazas de armas que servirían a sus fines estratégicos.
Es indudable que el verdadero contenido de la política norteamericana en América Latina debe ser analizado a la luz de los fines globales de su gigantesca maquinaria bélica. En realidad todos los planes de ayuda a nuestros países, la política de exportaciones, el sistema de financiación del desarrollo industrial están sometidos a los intereses de los planes estratégicos del Pentágono. Esto explica el gran interés del Pentágono en el perfeccionamiento de nuestro sistema de comunicaciones, en la adquisición de materias primas estratégicas, en el desarrollo acelerado de ciertas industrias, etc.
Reconozcamos que una de las causas principales de los duros reveses sufridos por las fuerzas democráticas de América latina reside en no apreciar debidamente el rol de los Estados Unidos, responsables de la mayoría de los golpes de Estado. Sus manos están manchadas con la sangre de miles y miles de latinoamericanos caídos en la lucha por la libertad y la independencia. No hay un sólo país latinoamericano que no haya sufrido la intromisión descarada de los monopolios norteamericanos, verdaderos ejecutores de la política exterior de su país.
Se equivocan los que afirman que respecto a Estados Unidos estamos viviendo un período de calma. Y qué calma es ésta cuando están realizando toda clase de actividades secretas, soborno de políticos y funcionarios gubernamentales, asesinatos políticos, actos de sabotaje, fomento del mercado negro y penetración en todas las esferas de la vida política, económica y social. Sobre nuestros países vuelan los aviones militares norteamericanos, mientras nuestro suelo permanece en poder de sus monopolios, con bases militares. Y a esto se añaden centenas de establecimientos menores, como estaciones meteorológicas, o sismológicas, capaces de convertirse en centros de terrorismo y agresión.
No estamos suficientemente bien informados de las actividades del imperialismo en el derrocamiento de los regímenes democráticos de Brasil, Chile, Bolivia, Uruguay y otros países. Pero poseo informes detallados de la actual arremetida del imperialismo americano en la Argentina. Los yanquis se preparan para un "nuevo diálogo después de Perón". Claramente les decimos que les espera el fracaso. La Nación entera se pondrá de pie. Todos los argentinos se levantarán en defensa de la soberanía nacional. Todos los pueblos hermanos de América nos apoyarán.
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